Por Roberto Bahena


La presa Abelardo L. Rodríguez cumple ya 73 años de haber sido inaugurada, lo cual fue el 5 de abril de 1948, cuando el entonces presidente de la República, Miguel Alemán Valdés, visitó Hermosillo para inaugurar la presa “Abelardo L. Rodríguez”, junto al Gobernador con licencia que le dio el mismo nombre.


Hermosillo en aquellos años era un pequeño poblado de apenas alrededor de 40 mil habitantes, cuyo presidente municipal era Roberto Romero, pero a pesar de su tamaño requería de un sistema que surtiera de agua potable a los ciudadanos.


Información del Sistema Nacional de Presas señala que actualmente la presa tiene un almacenamiento prácticamente niño, pues tiene .000 hectómetros cúbicos, lo que la ubica muy lejos de sus mejores días.


El nivel de aguas máximas ordinarias (NAMO) es de 284.470 hectómetros cúbicos, la altura de su cortina es de 36 metros y un bordo libre de 3 mil 200 metros.


En 1984 y 1994 fueron los últimos años en que la presa ubicada a un costado del bulevar de Los Ganaderos tuvo un almacenamiento extraordinario, y lamentablemente desde 1998 está prácticamente seca, situación que se repite todos los años a excepción de pequeños cuerpos de agua.


Debido a la sequía que impera en la entidad y el fenómeno meteorológico La Niña, mismo que afecta al hemisferio norte del mundo, no se esperan grandes precipitaciones, por lo que la situación de la presa no cambiará por lo menos en el primer semestre del año.


Nicolás Pineda Pablos, investigador y catedrático en gestión del agua del Colegio de Sonora (Colson), explicó que fue construida prácticamente como un capricho de Abelardo L. Rodríguez, aunque esto cuando ya había pedido licencia de su cargo como Gobernador.


Indicó que pretendía que la Secretaría de Recursos Hidráulicos le diera su aval para la construcción, pero no hubo acuerdo por el lugar donde se edificaría la presa, pues el lugar más propicio, decían, era en Puerta del Sol, municipio de Ures.


“Rodríguez tenía varios motivos para la presa, uno era proteger a la ciudad, mientras que el más importante, era el control de avenidas un mayor desarrollo de la ciudad y detener esa amenaza, porque el río era muy ancho en aquellos años. El otro era la creación de un pequeño distrito de riego para promover la agricultura en el área de los ejidos de Villa de Seris, La Manga y La Peaña”, recordó.


Sin embargo, la presa Abelardo L. Rodríguez es prácticamente para control de avenidas y aunque también puede ser utilizada para aprovechar el agua, su tipo de terreno no lo hace tan apto para esto, pues no es empedrado natural y el agua tiende a absorberse por el subsuelo o evaporarse.


Esta es un poco de la historia y de la actualidad que tiene la presa que aunque no es muy alentadora para este año, sigue como un punto representativo para Hermosillo y punto de reunión en su mirador.

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